Smartphone, teléfono inteligente

¿Cuánto habríamos dado hace unos años por haber tenido nuestra tienda en cualquier sitio, y que cualquier cliente hubiera podido comprar en cualquier momento y lugar? Ahora lo tenemos a nuestra disposición en forma de teléfonos móviles. Los últimos estudios indican que estos dispositivos nos han convertido en compradores compulsivos, ya que cualquier impulso de compra puede verse satisfecho en ese mismo instante. En un mundo en el que puede evitarse, gracias a esta tecnología, la reflexión sobre una compra, ¿por qué no se deciden muchas empresas a ofrecer este servicio?

Que el teléfono móvil inteligente se encuentra completamente extendido en la población actual no es un secreto. De hecho su uso se ha generalizado de una manera tan importante que más de 19 millones de españoles tienen conexión a internet desde el móvil. Hace quince años no habríamos podido imaginar que en nuestro bolsillo cabría un ordenador muchísimo más potente que el que existía en aquel momento. Desde cualquier sitio y a cualquier hora podemos consultar las noticias, contactar con nuestros seres queridos, jugar, mandar emails e, incluso, comprar. No sólo es nuestro principal centro de ocio, sino también nuestra oficina y la herramienta utilizada por la mayoría de la población para realizar las acciones más cotidianas, desde consultar el tiempo hasta hacer una transferencia bancaria.

Ecommerce, tiendas virtuales

Las empresas se han dado cuenta del filón que esto significa. Nos encontramos en un momento en el que estar bien posicionado en la mente de los consumidores significa que seamos la primera opción dentro de su proceso interno de selección a la hora de comprar, ya que seremos los primeros que visitarán desde el móvil. Más de un 70% de los usuarios terminan comprando en la primera página que visitan, ya que suele ser la más conocida por ellos y la que más confianza les transmite.

Pero luchar por estar ahí no es tarea fácil. En primer lugar, y aunque esto parezca una obviedad, debemos ser capaces de ofrecer este servicio. Porque existen muchísimas empresas que no le dan la importancia que realmente tienen, y están perdiendo una batalla que ni siquiera saben que existe. Dentro de un tiempo aquellas empresas que no se hayan adaptado a este tipo de tecnologías se encontrarán desfasadas debido a que su competencia ya se encuentra bien posicionada, y o bien invierten una cantidad importante de dinero, o bien se verán en la obligación de cerrar.

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En este contexto, y según un informe de la Fundación Telefónica, el 81% de las compras realizadas con el terminal móvil no están planificadas. Si a esto le unimos que los españoles consultan el móvil de media unas 150 veces al día, generalmente para cubrir huecos libres –en los que, por cierto, son mucho más receptivos a nuestras promociones ya que están en un momento más distendido y relajado-, vemos que no es un asunto baladí. Hace poco decíamos que el ecommerce ya no es una opción. Ahora recordamos que esta forma de venta no debe centrarse exclusivamente en su consulta desde equipos de sobremesa, sino también desde cualquier dispositivo electrónico que sea capaz de mostrar este tipo de información.

Si a todo lo anterior le sumamos la importancia que tienen internet en el mundo de la promoción –ya hemos nombrado muchas veces los beneficios de la segmentación, entre otras cosas- y la necesidad de tener presencia dentro de las redes sociales, ya tenemos el cóctel perfecto para darle una importancia superior a otras acciones empresariales. La inversión en este tipo de tecnologías es, por tanto, una prioridad.

Como conclusión debemos decir que nuestra empresa, se dirija al sector que se dirija –ya que lo anterior se aplica tanto a clientes finales como a intermediarios-, debe tener claro que ofrecer estos servicios es primordial. La inversión, si se estudian las posibilidades correctamente, es muy baja en relación a los beneficios obtenidos. Y hay que tener en cuenta, a su vez, que dicha inversión tiene aparejada una reducción de costes en otros ámbitos. Por ejemplo, si pasamos a facilitar los pedidos a nuestros clientes a través de plataformas de este tipo, nos encontramos con un ahorro muy importante en materia administrativa. Además, las visitas comerciales, por poner otro ejemplo, serán mucho más productivas ya que no se centrarán en la recepción de pedidos, algo que actualmente se hace y que no tiene mucho sentido.

El mercado cambia constantemente y debemos ser capaces de cambiar con ellos para ofrecer lo que en cada momento se requiere y, lo que a veces es más importante, de la manera que se necesita.