Sexo, lujuria y anuncios

El sexo y el erotismo en el márketing ha sido siempre uno de los recursos más utilizados. Estemos más o menos de acuerdo con estas prácticas debemos conocer cómo ha evolucionado la historia en este aspecto para poder aprender, saber cuáles han sido los éxitos obtenidos y cuáles los fracasos, para no caer en los mismos errores. Además debemos ser conscientes de la evolución moral de la sociedad, que ha sabido reconocer algunas pautas como inmorales eliminándolas poco a poco de este tipo de promociones. Aun así los estudios indican que el sexo atrae, por lo que, de una manera más o menos solapada, han seguido utilizándolo como gancho publicitario. Vamos a ver parte de esta evolución.

El problema es que, a lo largo del tiempo, el sexo siempre ha ido en un sentido. El machismo dominante (que todavía sigue dando coletazos pesa a los tiempos en los que vivimos) hacía que la mujer pareciera un ser sin inquietudes sexuales. ¡Qué gran parte del mercado se estaban perdiendo los anunciantes! Fuera este tipo de comentarios en relación a la moralidad o no del uso del sexo como atractivo publicitario, al estudiar la evolución vemos que no es hasta épocas bastante modernas que la misma no tiene como objeto a las mujeres. Eso sin contar el hecho de que los hombres somos más simples que el mecanismo del yo-yo.

Algunos ejemplos de este tipo de anuncios, muy recatados al principio y cada vez más ‘picantes’ conforme ha ido pasando el tiempo.

1900 fue una época de gran expansión en el ámbito de la publicidad, y la entrada de las nuevas empresas que terminarían siendo las reinas durante las décadas siguientes.

Sexo y alcohol, borrachas y borrachos

Anuncio de la primera década del siglo XX. Cartel que une lujura y alcohol.

Cocacola no se quedaba atrás, y aunque posteriormente cambió un poco el tono (sin contar la increíble ‘recaída’ con los anuncios de cocacola light), también intentaba transmitir erotismo en sus carteles.

Sexo en los anuncios

No es que sea especialmente erótico, pero la época así lo exigía. Lo recatado no era una opción, y dentro de los límites los publicistas trabajaban con lo que podían. Porque no nos engañemos, lo que querían lograr era lo mismo.

El erotismo que se intentaba lograr con el márketing

En 1920 comenzamos a ver una pequeñísima evolución. A pesar de que la sociedad moralista (en el mal sentido de la palabra, no intentando no ofender, sino obligada por las costumbres y leyes del momento) censuraba ciertas expresiones, los publicistas seguían buscando una cosa: lujuria y sexo asociado a sus productos para vender más. Por supuesto todavía exclusivamente enfocado a los hombres.

Alcohol, borrachas y borachos, cóctel de sexo y lujuria

1930 rompe con algunos esquemas. La crisis acucia, y los publicistas necesitan vender como sea. La moralina comienza a difuminarse, permitiendo más cuerpos sinuosos en sus anuncios. Prima más la imaginación que el dinero.

El champán, de nuevo bebida alcohólica, se asocia al sexo

Parece incluso que ya es posible plasmar cuerpos semidesnudos (y más para la época) que atraigan al lector.

Erotismo en las revistas incluso en blanco y negro.

Parece que cocacola sabe lo que el público quiere en ese momento. ¿Por qué no se quitará el hombre ese horrible batín? ¿Tendrá algo que ocultar?

Cocacola todavía no se recata y muestra anuncios eróticos

Cocacola parece encontrar más facilidad en los bañadores. La bebida refrescante… ¿Para bajar los calores?

 

1940 sigue la tónica de los bañadores. Hemos visto que en épocas anteriores ya empiezan a salir algunos hombres también, pero no nos engañemos, la intención no es -todavía- atraer con el erotismo al público femenino. Todavía le queda mucho por luchar a la mujer, y al hombre darse cuenta de sus errores (tanto que en la actualidad todavía estamos con ello). Mientras tanto las mujeres en bañador siguen siendo bien recibidas en las revistas…

Beber, fiesta, mujeres, sexo.

Alcohol, bebidas y emborracharse. Parece que sólo está dirigido a los hombres…

La década de los 50  comienza a ser la década de las fotografías en los anuncios. Los retoques quedan más profesionales y comienzan a desbancar a los dibujos, antes predominantes. Esto logra que las miradas, los gestos y, en definitiva, las sensaciones, transmitan mucho más.

Cerveza, sexo y erotismo

Conclusión: la cerveza hace sonreír a las mujeres

Sexo con alcohol

¿Qué estará esperando esta agradable mujer? ¿Qué significa ese globo? Quizá la bebida la haga sentir más ligera…

Cerveza, mujeres y noches de fiesta

Miradas lascivas a quien sirve la cerveza

miradas entre pretendientes

Se van abriendo las puertas al erotismo más descarado, aunque poco a poco.

A partir de la década de los 60 se abre la veda. Los publicistas lo quieren todo, pero no se dan cuenta de que la competencia es cada vez más ardua. Por esa razón cada vez necesitan más.

Bebidas, pijamas y posturas raras: lascivia en estado puro

¿¡Qué espera de mí esta mujer!? Bebidas, pijamas y posturas raras: lascivia en estado puro…

Sexo, fiesta y desfase.

Curvas en los anuncios. Las mujeres sinuosas lo dicen todo, parece ser. El aspecto del hombre importa menos.

Bonitos culos y sonrisas agradables

Y Cocacola sigue estancada en los trajes de baño…

Alcohol y permanentes

¿Lo quieres? ¡Pues cómprate uno!

 

La década de los 70 forja los anuncios de las revistas tal y como los conocemos actualmente. Sí, tienen un aspecto añejo, pero son muy parecidos a los que vemos hoy en día. La innovación manda, y la atracción sexual cuenta con un papel importante.

Sexo, navidad, papa noel mujer.

No recordaba a Papá Noel así…

Sexo en los anuncios

Los trajes de baño parecen seguir de moda en los anuncios. ¿Le cortará el tirante? ¿Por qué el hombre no está también en bañador? ¿Tiene esta composoción sentido?

Sexo en los anuncios

Durante los 80 tenemos ‘looks’… ochenteros, efectivamente. Pero seguimos con la evolución del erotismo en los anuncios, una evolución que, lejos de terminar, se va acrecentando. Poco a poco los publicistas se dan cuenta de que la mujer tiene cada vez más capacidad decisoria, por lo que también hay que atraerla…

Sexo, hombres y mujeres

Los hombres también juegan un papel importante en el mundo del erotismo

Sexo en los anuncios

Y cuando digo Denaka quiero decir…

Sexo en los anuncios

¡Cuánto daño hicieron los vigilantes de la playa!

Sexo en los anuncios y fotografías

Anuncios con el punto erótico como principal reclamo

En 1990 comenzamos a romper con la estética anterior, aunque todavía da algunos coletazos. Aquí ya vemos cómo el erotismo cobra su máximo esplendor para el disfrute de los lectores.

Sexo en los anuncios y dibujos

Conan… ¿La bárbara?

Sexo en los anuncios

Esto de los bañadores ya cansa…

Tetas y vodka...

Los pechos de una mujer, cada vez más destapados en la publicidad

Sexo en los anuncios

¿A dónde está mirando? ¿Quizá le van a tirar un vaso de agua y está alerta? ¿Vienen los gamusinos? ¡Que alguien me lo explique pero que tire ya!

Sexo en los anuncios

El chico del martini, aunque para muchas no lo sea, es el paradigma del erotismo por sus movimientos. Al menos ésta era la intención de los publicistas.

Lujuria en las fotos

Las mujeres cobran cada vez más protagonismo, y así debe quedar reflejado en el sexo y la lujuria que pretenden desprender las revistas

Durante la década de 2000 se van puliendo todavía más las técnicas. Se logra transmitir más lujuria y espíritu sexual mostrando menos.

 

Sexo en los anuncios

La década de los 2000, más sofisticada.

Sexo y lujuria

Esto ya comienza a ser un despiporre…

Pechos y coches

Hasta se permiten hacer bromas sexistas… Los publicistas no tienen fin

Sexo en los anuncios

Algún anuncio dedicado a las mujeres también hay.

Anuncios eróticos

Trajes de baño y nieve… Nos faltaba algo por ver todavía. Reinventándose a sí mismos.

Más anuncios dedicados a las mujeres: la famosa cocacola light.

 

Conclusión: aunque la sociedad ha avanzado nos mueven las mismas cosas. Ahora más destapadas y directas, pero las mismas al fin y al cabo. Debemos aceptar lo que existe, nuestros instintos, y así podremos descubrir otros aspectos de nuestra vida que también podremos explotar para lograr llegar a nuestros consumidores potenciales.