Ministros G20 posan Sidney

Vemos en las noticias que los ministros de Finanzas de los países más ricos del mundo y de los países con más potencial se han reunido en Sidney para discutir… Nada. ElBuenComerciante no es antisistema, más bien al contrario. Pero no puede pasar por alto que estas reuniones tienen poco de útil y mucho de “ilusión y fantasía”. Sobre todo cuando se tiene en cuenta que las medidas que se discuten no significan nada que no hayan hablado ya, no se materializan en nuevas realidades, sino que suenan a propaganda barata que ni siquiera tiene una finalidad directa. Ahora veremos por qué.

“Hay que pisar el acelerador de la economía” y “Se debe aumentar la inversión, estimular el empleo y la participación, mejorar el comercio y promover la competencia” son dos frases que van a pasar a la posteridad de esta última reunión. Y os aseguro que no están manipuladas. Les ha faltado decir que “las empresas deben ganar más dinero”, lo cual no habría desentonado nada con el resto. El ministro de economía español, en este contexto, declaró que estos estímulos harán crecer la economía en un 0,4%.

Es curioso que las medidas a las que se refieren no se toman en España derivadas de esta reunión, sino que se llevan tomando desde hace ya algunos años. Muchas de ellas impuestas por los países con más peso en la Unión Europea. Y, recordemos, medidas que ellos mismos NO han llevado a cabo en sus propios estados. ¿Significa esto que, por la mala situación en la que se encuentra España, es el único estado que debe llevarlas a cabo? Creo que no. Yo diría que los tiros van más hacia la afirmación de que prefieren que sean este tipo de países, los proporcionalmente más pobres dentro de la UE, los que las tomen para no terminar lastrándoles, aunque ellos mismos las consideren inaceptables para sus compatriotas.

Pero tengo algo que objetar al respecto.

Economía G20

España, y como España me refiero también a otros países con características y economías similares, han derivado ciertas políticas hacia entidades de ámbito internacional como la UE, habiendo tomado ésta medidas de interés general que han perjudicado en gran medida a algunos estados como entes individuales. Entonces no parece que tenga mucho sentido que, si en parte son este tipo de medidas que, OJO, no digo que no se deban tomar, sino que hay que valorarlas en su justa medida, las que han decelerado el crecimiento del país (recordemos los tipos de interés, completamente inadecuados para España teniendo en cuenta el peligro de deflación que hemos venido sufriendo), no parece justo que también se les exija que se aprieten el cinturón exclusivamente a ellos.

La verdad es que al final estas reuniones sí tienen repercusión final en la economía española, pero no como pensamos en un primer momento. Estas frases tienen detrás una serie de medidas reales, muchas veces no transmitidas, con objetivos más complejos. Y lo que más debe hacernos reflexionar es que son las PYMEs españolas, por poner un ejemplo (aunque se puede aplicar a otros muchos países con características similares) las que sufren las medidas que terminan imponiendo, y no las de países como Alemania (por poner otro ejemplo) que, finalmente, siguen disfrutando de ventajas que a los países menos fuertes se les han vendido como inviables.

Porque al final esta no es más que una manera encubierta de hacer dumping ya que a ver quién es el valiente que logra iniciar una empresa –aplicable en mayor medida a ideas innovadoras, técnicas y especializadas- que logra desarrollar un negocio viable en países como España.

Y, por cierto, a pesar de que la evasión fiscal es uno de los problemas más acuciantes de los países ricos, no se dieron medidas concretas para evitarla, posponiendo esta discusión para un momento posterior, en concreto la Cumbre de jefes de Gobierno de Brisbane. Y recordemos que, en España más que en muchos otros lugares, es un mal a tener en cuenta tal y como indican los últimos informes que ha facilitado la Administración Pública.