Evitar la dependencia de proveedores o clientes

La dependencia hacia un sólo proveedor o cliente no es un mal que afecte a unos pocos. En muchas ocasiones nos encontramos con empresas enteras que se fundamentan en una relación y que, cuando la misma se acaba, termina hiriendo de muerte al negocio. Por ello debemos evitar este tipo de relaciones de dependencia para diversificar el riesgo lo máximo posible. Mercadona, con sus agresivas políticas consistentes en ahogar a los proveedores hasta extenuarlos (y, en muchas ocasiones, llevándoles a la quiebra), es un claro ejemplo de esto. Recordemos que, cuando le vemos las orejas al lobo, ya suele ser tarde.

Heinz y Mc Donald’s han tenido una relación muy duradera (más de 40 años), pero Mc Donald’s conoce de este tipo de limitaciones y sabe hasta qué punto debe depender de un solo proveedor. Y lo mismo ha pasado con Heinz, ya que mirando las cifras las consecuencias económicas son mucho más fuertes para esta última. Pero la dependencia a la que nos referíamos al principio termina pasando factura, y es necesario resolverla cuando la situación así lo requiera, sin ‘bajarse los pantalones’.

Mc Donald’s, la única de las dos empresas que ha hecho declaraciones al respecto, ha comunicado que ha tomado la decisión de no continuar teniendo a Heinz como proveedor debido al cambio de directiva en la empresa de salsas. ¿La razón? El nuevo directivo de Heinz, Bernardo Hees, había sido CEO de Burger King. Heinz, por su parte, y siguiendo su política al respecto, no ha hecho ninguna declaración.

Lo que ha quedado claro es que la transición va a ser progresiva. Ya apuntaba maneras el hecho de que Mc Donald’s, desde hace varios meses, haya quitado el nombre de Heinz de todos los sobres de Ketchup repartidos junto con los menús (igual que ha quitado el nombre de Coca Cola de los vasos de cartón, dejando la marca en su mínima expresión), posiblemente (y previendo este tipo de casuística) para minimizar el daño de cualquier tipo de cambio que pueda haber en sus proveedores.

Independientemente de quién sea el mayor perjudicado en esta decisión una cosa debemos tener clara: hay que intentar por todos nuestros medios no tener una dependencia hacia otro ente ya que, a la larga, esto determinará nuestra perdición. Debemos continuar realizando prospecciones aunque nuestras cuentas salgan, no sólo para expandir nuestro negocio (que también, si así lo creemos necesario o así está en el plan de empresa), sino desde un punto de vista estratégico de diversificación del riesgo.

 

Autor: Rodrigo Tovar Monge