directivas mujeresParece que la evolución natural que debería darse mediante la cual las mujeres deberían ir alcanzando cada vez más puestos de importancia en las empresas –y cobrar igual que los hombres, de paso- se ha estancado. ¿Hemos alcanzado ya el punto en el que no es importante el sexo sino las capacidades del individuo, pero da la casualidad de que son los hombres los que más cualidades tienen para este tipo de puestos? Obviamente no. Y, aunque durante los últimos diez años el aumento de mujeres en puestos de dirección ha subido más de diez puntos los últimos estudios arrojan algunos datos bastante alarmantes.

Un dato: el 52% de la población con formación universitaria, población que engloba la mayor parte de los puestos directivos, son mujeres. En este contexto podríamos aventurarnos a decir que, por lo menos, debería ser la mitad de la población de dirección empresarial del sexo femenino. ¡Iluso! Efectivamente si es eso lo que piensas te has aventurado demasiado, porque según el último estudio “Women in business” elaborado por Grant Thornton en España sólo un 22% de los puestos de dirección están ocupados por mujeres.

Mujeres directivas machismo

Bueno, podríamos pensar que este porcentaje está bien si hay una progresión constante. El problema es que, desde que este estudio comenzó a realizarse (año 2004), sólo han aumentado en 8 puntos (del 14% al 22%), estando el mayor incremento durante los años 2004 y 2009. El diario El Mundo se hace eco de esta noticia poniendo sobre el tapete uno de los problemas estructurales más importantes de España y que, además, es un reflejo de la manera que existe en este país de elegir los puestos de responsabilidad. En pocas palabras: a la hora de escoger un trabajador para un puesto de confianza los españoles se basan en criterios –en parte- distintos a los que realmente deberían ser: la capacidad para realizar ese trabajo. Porque no nos engañemos, las estadísticas no acompañan y no me creo que, siendo la población con estudios universitarios mitad hombres y mitad mujeres lo merezcan en un 78% de las ocasiones los hombres.

Y otro dato más: un tercio de las empresas españolas de entre 200 y 500 trabajadores no cuentan con ninguna mujer directiva. No os soliviantéis, es posible que sea por la herencia recibida. Pero, cuando nos paramos a pensarlo un poco, concluimos deberíamos estar en una etapa en la que esa herencia, por la propia ley de vida en la que la gente termina muriendo de vieja, debería ir cambiando. No cuadra, por tanto, con el hecho de que desde 2009 a 2013 sólo haya aumentado un punto porcentual esta presencia del género femenino.

Pero la cosa no termina aquí si pensamos que el resto de países de la UE se encuentran más avanzados que nosotros, ya que España se encuentra en la media. Por debajo tenemos, incluso, a países tan importantes como Reino Unido (20%), Alemania (14%) y Holanda (10%). ¿Deberíamos aprender de países en ocasiones ninguneados como Letonia (41%) o Lituania (39%)? Por favor, sí, aprendamos de ellos.

Porque este hecho nos debe ayudar a reflejar otras muchas cualidades sanas de las empresas, como la que decía en relación a qué criterios tenemos a la hora de elegir a nuestros directivos. Que en España todavía queda mucho que aprender de esto.