mejorar posicionamiento distribuidores

¿Nos imaginamos -aunque no queda tan lejos- un mundo en el que haya anuncios en todos los lugares? ¿Cómo podríamos conseguir que fuera el nuestro, en ese ámbito saturado de publicidad, en el que se fijara el cliente potencial? Y, ¿cómo podríamos anunciarnos dirigiéndonos a los clientes que realmente nos interesan? El márketing, desde el punto de vista publicitario (una de las famosas Ps del conocido como Márketing Mix), siempre se encuentra buscando nuevas vías para alcanzar estos objetivos. ¿Es un anuncio en la barba la solución a esta pregunta?

Se encuentra publicado en algunos medios como el diarioveloz (fuente en el pie de entrada) una nueva idea, en principio alocada, que ha tenido un estadounidense. Anuncios en su barba (por el que ya se encuentra ingresando dinero). Una nueva vía para lograr diferenciarse de la competencia.

Pero no nos engañemos, una idea puede parecer imaginativa, alocada, genial… pero no tendrá la relevancia que realmente se merece (por lo menos para invertir en ella o para su estudio) si no tiene las virtudes que a este tipo de anuncios se le exigen. Me refiero, cómo no, a la segmentación, a dirigir la inversión realmente al público al que queremos llegar. Quizá sea bastante adecuado dicho anuncio para un restaurante que se encuentre cerca del ya conocido barbudo (si es que no se mueve mucho del sitio), pero… ¿nos imaginamos, por ejemplo, a una compañía de seguros anunciándose ahí? ¿Y a un banco? Posiblemente lo viera algún cliente potencial, pero estaríamos desperdiciando mucho tiempo del pobre barbudo y, por ende, de nuestra inversión.

Es una pequeña reflexión, ya que uno de los apartados más importantes dentro de la decisión del tipo de vía por la que queremos canalizar la promoción de cualquier idea, el público al que va a encontrarse expuesta.

Debemos elegir medios que nos ayuden a maximizar el dinero invertido en ellos, ya que más vale que el anuncio sea visto por 5 clientes potenciales, que por 1000 personas entre los que se encuentren 2 personas que realmente pueden estar interesadas en nuestro producto. Además, y para terminar, también es necesario saber el contexto en el que se va a exponer el anuncio. Quizá a un ‘gourmet’ le interese ver un anuncio de un restaurante en la barba de un desconocido, pero (llamadme escrupuloso) a mí no.

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