Aumentar posicionamiento con clientes y distribuidores

Una buena parte del márketing aplicado lo abarcan las promociones. Por esa razón conviene conocer los tipos de promociones que existen, cómo elegir cada una en función de las características de nuestro negocio y las consecuencias que podemos prever tendrán en nuestros clientes o potenciales clientes. Recordemos que las promociones son una herramienta más que nos permite hacer nuestra oferta más atractiva, consiguiendo que llegue a una cantidad de personas superior.

En esta entrada queremos acercar al lector una serie de consejos que deben tenerse en cuenta antes y durante la creación del plan promocional. Como siempre no se trata de consejos ‘inamovibles’, pero sí que es interesante tenerlos en cuenta para no tener que desandar con posterioridad el camino ya realizado.

Por último recordemos que es indiferente el tipo de negocio que tengamos. Estos consejos son aplicables tanto a pequeños comercios o empresas de servicios como a las más grandes del mercado. Desde este blog siempre insistiremos en la idea de que todos podemos ser empresarios profesionales, y como tales todos debemos aprender este tipo de prácticas ya que es posible aplicarlas, de una manera o de otra.

 

¿Qué es la promoción?

La RAE en su cuarta acepción establece que la promoción es el “Conjunto de actividades cuyo objetivo es dar a conocer algo o incrementar sus ventas”. Pero desde un punto de vista empresarial la definición de la promoción es algo mucho más profundo, ya que afecta a muchos parámetros de nuestro negocio.

Por tanto es importante situar a la promoción en el lugar que le corresponde, para saber cuándo debemos estudiar la manera de llevarla a cabo y coordinarla correctamente con las acciones con las que tiene más relación. En general, la promoción está compuesta por las “actividades que desarrollan las empresas para comunicar los méritos de sus productos y persuadir a su público objetivo para que compren” -definición extraída del libro Dirección de Márketing de Kotler, Cámara, Grande y Cruz, muy acertada desde nuestro punto de vista-.

“[…] la promoción está compuesta por las “actividades que desarrollan las empresas para comunicar los méritos de sus productos y persuadir a su público objetivo para que compren”

Así la promoción, junto con otras decisiones como el precio, la distribución o el producto, forma parte del denominado ‘márketing-mix’ o decisiones básicas de márketing. Por tanto no podemos estudiarla de manera aislada, sino que debe conformar un todo con el resto de estrategias de márketing.

Cuatro buenas prácticas en la elaboración del plan promocional

En otra entrada veremos cada tipo de promoción, pero en ésta es recomendable dejar claros algunos puntos que debemos tener en cuenta a la hora de tratar este tipo de temas. Se trata de una serie de buenas prácticas (podemos llamarlos ‘consejos’) dados por profesionales del sector con muchos años a sus espaldas que, a base de errores en el pasado, han ido aprendiendo qué es lo más importante dentro de esta disciplina.

– Seamos previsores y no dejemos nada al azar

Aunque es una idea que se repite en varias de las entradas de este blog es importante dejar claro que en este caso también es un factor que determinará el éxito o fracaso de nuestra promoción. En muchos casos las promociones son encadenadas, y debemos saber qué debe ir después -y de dónde hemos venido- para maximizar el impacto que cada una pueda desarrollar.

Para ello es indispensable tener claro el plan a desarrollar y cómo se va a llevar a cabo. Mención especial a los tiempos, ya que serán los mismos los que determinen la marcha de nuestras previsiones.

“[…] es indispensable tener claro el plan a desarrollar y cómo se va a llevar a cabo. Mención especial a los tiempos, ya que serán los mismos los que determinen la marcha de nuestras previsiones.

– Estudiemos nuestras necesidades concretas

Para poder escoger correctamente la promoción o conjunto de promociones que vamos a llevar a cabo es esencial que sepamos qué necesidades queremos cubrir, ya que de ello depende la promoción que se elija.

Una vez hayamos analizado nuestras necesidades deberemos adentrarnos en los tipos de herramientas promocionales, y elegir cómo organizar el plan promocional.

– Estimemos los resultados que vamos a obtener

Una buena promoción se debe caracterizar por el estudio que la acompaña, donde se encuentra inevitablemente una previsión de los resultados que preveamos se van a obtener.

Esta previsión debe estar basada en hechos objetivos, realistas y alcanzables, ya que de ella depende la lectura que hagamos una vez se termine la promoción, y la evaluación positiva o negativa de la misma.

– Evaluemos los resultados

Evaluar resultados promociones con clientes

Como en casi todas las acciones que se realizan es muy importante evaluar los resultados, por lo que será necesario que podamos controlar el impacto de las promociones realizadas. Y, tal y como hemos comentado, deberemos haber previsto qué resultados deberíamos haber obtenido, para que la medición a posteriori -después de realizada la promoción- tenga una lectura.

Recordemos que nos puede ser de gran ayuda el uso de una herramienta CRM que nos ayude a llevar el control del impacto sobre nuestros clientes.

“[…] es muy importante evaluar los resultados, por lo que será necesario que podamos controlar el impacto de las promociones realizadas.

Continuaremos con más temas sobre las promociones, aunque en esta entrada lo importante y el objetivo es transmitir una serie de ideas que deben tenerse en cuenta a priori, ya que pueden ahorrarnos mucho trabajo y dinero si las aplicamos a tiempo.

Artículo publicado por Rodrigo Tovar Monge gracias al acuerdo de colaboraciones. Envíanos tú también tu colaboración, entre todos podemos aprender mucho.