papeleo

Si somos un empresario o conocemos los requisitos legales tanto para iniciar una actividad como para mantenerla sabremos que la burocracia de nuestro país roza, en ocasiones, lo absurdo. Esta burocracia conlleva la obligatoriedad de realizar trámites costosos no sólo por las propias tasas en sí, sino por la necesidad –aunque matizable- de contratar los servicios de una gestoría. Eso sin contar el gasto estatal en funcionarios e instituciones para dar entrada y gestión a este tipo de documentación. Pero, ¿De verdad es necesaria tanta burocracia?


Sabemos que el control estatal de determinadas actividades es necesario (con la intención de que las reglas del juego sean iguales para todos los participantes), pero la tecnología ha evolucionado con el paso del tiempo, permitiendo que dicho control pueda llegar a ser más sencillo y automático. Entonces, ¿por qué el papeleo no sólo no ha disminuido en algunos ámbitos, sino que ha aumentado?

La crisis ha hecho que sean las PYMEs las grandes afectadas (sin contar el coste social que ha supuesto), y ya hay voces que intentan apoyarlas desde varios frentes, frentes cruciales para su desarrollo y recuperación. En otras entradas hemos hablado de problemas como la falta de fluidez del crédito, pero el excesivo papeleo también es un factor determinante. Plazos largos, complicados trámites o excesivas tasas son algunos de los ejemplos de este tipo de problemática, todos ellos desembocando en dificultades para los empresarios.

Por esta razón el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha solicitado a los Estados Miembros que se disminuya significativamente esta burocracia, no sólo para beneficiar a estos negocios, sino también para mejorar la eficacia de las administraciones públicas. Una reducción significativa de la carga burocrática, según el estudio realizado por la Comisión Europea, puede llegar a reducir los costes en hasta 32.300 millones de euros al año, siempre y cuando esta reducción sea homogénea dentro de la Unión Europea y signifique un ‘alivio real’ en las empresas (sin que signifique una traba en algún otro ámbito).

Esta será una nueva línea a seguir dentro de la legislación europea. Recordemos que una reducción de este tipo de costes puede suponer un aumento de los empleos, al permitir que las pequeñas empresas ahorren en costes y sobrevivan (e, incluso, crezcan) durante el ejercicio siguiente.

A pesar de ello Edmund Stoiber, presidente del Grupo de Alto Nivel encargado de asesorar al Ejecutivo Comunitario, ha declarado que muchos países deben hacer más esfuerzos para lograr este objetivo, sobre todo teniendo en cuenta las facilidades que la UE está dando a los Estados Miembros.